Iii plan contra la violencia de género

Qué hace el gobierno para frenar la violencia doméstica

Este problema no sólo es devastador para las supervivientes de la violencia y sus familias, sino que también conlleva importantes costes sociales y económicos. En algunos países, se calcula que la violencia contra las mujeres cuesta a los países hasta el 3,7% de su PIB, más del doble de lo que la mayoría de los gobiernos gastan en educación.

No abordar esta cuestión supone también un coste importante para el futuro.    Numerosos estudios han demostrado que los niños que crecen en medio de la violencia tienen más probabilidades de convertirse ellos mismos en supervivientes o en agresores en el futuro.

Una de las características de la violencia de género es que no conoce fronteras sociales ni económicas y afecta a mujeres y niñas de todos los estratos socioeconómicos: este problema debe abordarse tanto en los países en desarrollo como en los desarrollados.

Disminuir la violencia contra las mujeres y las niñas requiere un enfoque comunitario y múltiple, así como un compromiso sostenido con las múltiples partes interesadas. Las iniciativas más eficaces abordan los factores de riesgo subyacentes a la violencia, incluidas las normas sociales relativas a los roles de género y la aceptación de la violencia.

Plan de acción nacional

El Tercer Plan de Acción expone lo que todos los gobiernos, comunidades, empresas y particulares pueden hacer para reducir la violencia contra las mujeres y sus hijos. Establece 36 acciones prácticas, en seis áreas nacionales prioritarias, que se llevarán a cabo en los próximos tres años:

Lee más  Modelo demanda jurisdicción voluntaria cambio de colegio

Para la elaboración del Tercer Plan de Acción se han llevado a cabo amplias consultas, incluyendo una serie de talleres y mesas redondas nacionales con más de 400 partes interesadas, incluyendo organizaciones no gubernamentales, académicos y empresas. Se elaboró un informe que resume los temas clave y las áreas de debate de las mesas redondas nacionales y que está disponible públicamente.

Política social contra la violencia doméstica

Esta es una de una serie de notas de orientación sobre los resultados estratégicos del plan de acción nacional del Reino Unido sobre las mujeres, la paz y la seguridad (2018 a 2022) para apoyar la implementación de intervenciones de políticas y programas en cada área.

En el resultado estratégico 3 (prevención de la violencia de género), el gobierno del Reino Unido se compromete a aumentar el número y la escala de las intervenciones que integran medidas eficaces para prevenir y responder a la violencia de género (VG) en los conflictos, centrándose en abordar la violencia contra las mujeres y las niñas (VGM) como la forma más prevalente de VG en los conflictos.

Para ayudarnos a mejorar GOV.UK, nos gustaría saber más sobre su visita de hoy. Te enviaremos un enlace a un formulario de comentarios. Sólo te llevará 2 minutos rellenarlo. No te preocupes, no te enviaremos spam ni compartiremos tu dirección de correo electrónico con nadie.

Plan de acción contra la violencia de género

El problema de la violencia de género llega a todos los rincones del mundo. Las cifras de mujeres y niñas afectadas por este problema son asombrosas. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de 2013, una de cada tres mujeres ha sido golpeada, obligada a mantener relaciones sexuales o ha sufrido algún otro tipo de abuso, la mayoría de las veces por parte de algún conocido. Una de cada cinco mujeres sufre abusos sexuales en su infancia, según un informe de 2014.

Lee más  Diferencia entre demanda y querella

Los datos de la OMS también indican que las mujeres que han sufrido abusos físicos o sexuales tienen un 16% más de probabilidades de tener un bebé con bajo peso al nacer, y tienen el doble de probabilidades de abortar. En algunas regiones, tienen un 50% más de probabilidades de contraer el VIH, según un informe de ONUSIDA de 2013.

La violencia de género no es solo una violación de los derechos individuales de las mujeres y las niñas. La impunidad de la que gozan los agresores y el miedo que generan sus acciones repercuten en todas las mujeres y niñas. También se cobra un precio a nivel mundial, frenando las contribuciones que las mujeres y las niñas pueden hacer al desarrollo internacional, la paz y el progreso.