Mi hermano no paga nada que hago

Mi hermano es vago y desmotivado

Las relaciones entre hermanos pueden ser muy complicadas. Todos los hermanos se pelean de vez en cuando, y eso es normal. Es muy importante que los hermanos tengan una buena relación durante la infancia y la edad adulta. La relación entre hermanos puede ser complicada. Las piezas clave para tener una dinámica familiar sana son la comunicación y el tiempo de calidad. [1]

Resumen del artículoXAunque la relación entre hermanos puede ser complicada, la clave para tener una relación sana es pasar tiempo juntos y la comunicación. Dedica tiempo a divertirte con tu hermano, por ejemplo, jugando o practicando deportes que os gusten a los dos. También puedes hacer reír a tu hermano contándole chistes o historias divertidas o viendo una película tonta para que os riáis juntos. Además de disfrutar del tiempo juntos, tómate el tiempo para hablar con tu hermano. Pregúntale por su día o por cómo se siente, y comparte también con él tus pensamientos y emociones. Cuando tu hermano hable, préstale toda tu atención para que se sienta valorado. Para saber cómo planificar un día especial con tu hermano, sigue leyendo.

Mi hermano no hace nada en todo el día

Muchos lectores de Empowering Parents nos han escrito preguntando sobre los retos a los que se enfrentan con sus hijos adultos que aún viven en casa. Hemos escuchado a padres cuyos hijos son verbalmente abusivos, irrespetuosos y con derechos. Los padres suelen preguntar: “¿No se suponía que esto terminaría a los 18 años? ¿Por qué sigue actuando como un adolescente hosco?”.

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El problema de los hijos adultos que viven en casa se llama “fracaso de lanzamiento”, y es una epidemia hoy en día. Antes de ver cómo ayudar a un hijo adulto a avanzar hacia la independencia, es importante entender cómo nuestra sociedad ha llegado hasta aquí.

En 1974, una pequeña y pintoresca serie llamada “La casa de la pradera” comenzó a emitirse en la televisión estadounidense. Seguía la vida de una familia y de una joven llamada Laura, que crecía en la frontera americana en el siglo XIX. La serie fue muy popular.

A menudo tenía conflictos con la matona local, una chica mala llamada Nellie. Laura sufría de angustia: se enamoraba de un chico que no la correspondía. Y la familia de Laura luchaba por sobrevivir. Un par de zapatos nuevos y una tiza para la escuela eran lujos que había que celebrar.

¿Debo dejar que mi hermano viva conmigo?

Mi madre murió hace unos años. Mi padre la precedió. Él era agricultor y ella trabajaba en la sanidad. Tuvieron varios hijos, la mayoría con éxito y con casa propia. Sin embargo, me quedé sin hogar en 2013, cuando volví a la universidad como estudiante maduro.

Dada la volatilidad de las relaciones en la familia, ella temía que algunos de mis hermanos no estuvieran contentos si me dejaba la casa. En su lecho de muerte, me dijo que lamentaba lo de la casa y le pidió a este mismo hermano que me cuidara.

Había estado viviendo con ella en 2013 cuando volví a la universidad para completar un curso de postgrado a tiempo completo. Como se me evaluaron los recursos en función de los ingresos, incluidos los de ella, a pesar de tener más de 30 años, no obtuve una beca. Mi madre pagó el alquiler de un apartamento cercano a la universidad hasta que se vio presionada a dejar de hacerlo.

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Por desgracia, a lo largo de estos estudios me encontré con grandes dificultades, en gran parte derivadas de la falta de apoyo de mi familia, y acabé en un centro de tratamiento. Al final, no tenía a dónde ir y se me consideró una persona sin hogar.

Mi hermano no quiere salir de mi casa

Por Jeanne Fleming y Leonard Schwarz | PUBLICADO: 12 de octubre de 2017 a las 6:30 a.m. | ACTUALIZADO: 12 de octubre de 2017 a las 6:31 a.m.P: Hace 20 años, mis abuelos le prestaron a mi hermano 25.000 dólares y nunca se los devolvió. Hace tiempo que se fueron, pero mi tía quiere que mi hermano -que ahora gana un buen dinero- devuelva el préstamo. En concreto, quiere que entregue 25.000 dólares a los hijos de mis abuelos, divididos a partes iguales, tal y como quedó su herencia.

Pero la conclusión es clara: tu hermano le debe 25.000 dólares a la generación anterior de tu familia. Hasta que no reconozca esa deuda y empiece a pagarla, hasta que no reconozca que no puede embolsarse 25.000 dólares que pertenecen por derecho a sus parientes, merece que todos los miembros del clan le rechacen. Y lo decimos literalmente: no habrá cena de Acción de Gracias para él.

P: Tengo una buena amiga, alguien que me gusta mucho, que me permite invitarla siempre que salimos juntas. El problema es que ella nunca me corresponde. Hace poco, por ejemplo, pagué un Uber para que nos llevara a una discoteca. Pero a pesar de que le mencioné que tenía poco dinero esa noche, ni siquiera se ofreció a invitarme a una cerveza. Aunque odio llevar la cuenta, esta cuenta es tan desigual que es difícil no darse cuenta. Y, por cierto, mi amiga tiene un trabajo decente y se encarga de recordar a quién le toca comprar la leche para los niños cuando le toca a ella y a su cónyuge. ¿Dirías algo si estuvieras en mi lugar?

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