Sistema de seguimiento integral en los casos de violencia de género

Herramientas de evaluación de la violencia de género

El Especialista contribuye a introducir y/o desplegar los sistemas y flujos de trabajo a nivel interinstitucional en un determinado contexto humanitario o de nexo humanitario-desarrollo.    El especialista coordina el trabajo del equipo técnico del GBVIMS y proporciona apoyo técnico continuo a los actores que utilizan el GBVIMS y Primero/GBVIMS+, en estrecha colaboración con el organismo coordinador de la violencia de género y/o el organismo principal de despliegue del GBVIMS que opera en el contexto humanitario.    El especialista representa a la iniciativa global del GBVIMS y al Equipo Global en varios foros, según lo acordado por el Comité Directivo, y utiliza estos y otros foros para ampliar la comprensión y el uso del GBVIMS, Primero/GBVIMS+ y las Directrices interinstitucionales para la gestión de casos de violencia de género.    Por último, el especialista apoya el desarrollo de herramientas de capacitación y productos de orientación para aumentar la utilidad del Sistema y ayuda a crear documentos para la promoción y la divulgación, y supervisa la cuenta de correo electrónico y el sitio web del GBVIMS.

Apoyar el desarrollo de las prioridades del proyecto del GBVIMS y la planificación de todas las líneas de trabajo, incluyendo la organización y coordinación de la Reunión Anual de Planificación del GBVIMS y el desarrollo del plan de acción anual para el GBVIMS con un enfoque particular en la sostenibilidad.

Seguimiento y evaluación de la violencia de género

A pesar de los esfuerzos del Estado chileno, los índices de violencia contra las mujeres no han mejorado en los últimos ocho años. En 2019, 4 de cada 10 mujeres indicaron haber sido víctimas de violencia doméstica.    Además, una proporción muy pequeña de aquellas mujeres que sufren violencia presentan una denuncia. A menudo, esto se debe a la desconfianza en la red de servicios estatales. Lo cierto es que los servicios públicos que se ofrecen son débiles y están mal coordinados para quienes sí denuncian la violencia. Aunque existe una gama de servicios, las supervivientes pueden tener experiencias muy diferentes según cuál sea su primer punto de entrada.    Es probable que una mujer tenga que repetir su historia varias veces, que se enfrente a largos retrasos en sus procesos judiciales y, si sigue siendo agredida, es posible que nadie haga un seguimiento o dé la alerta aunque haya varias denuncias contra el mismo agresor.

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Ante esta realidad, un reto urgente que limita una respuesta gubernamental eficaz y coordinada es la falta de información disponible sobre los casos de violencia contra las mujeres entre las instituciones públicas. Actualmente, cada institución involucrada presta servicios a las mujeres sobrevivientes y cumple con sus funciones y tareas, pero no existe un modelo de atención institucional integral que garantice un paquete completo de servicios para todas las mujeres sobrevivientes de violencia.

Herramientas de seguimiento de la Gbv

El escenario político y social actual demuestra que la desigualdad y la violencia contra las mujeres es un problema estructural que afecta a todas las sociedades del mundo, incluida la española. Con el auge global del poder económico y político de la derecha conservadora, la situación se ha agravado indudablemente. Ante esto, los movimientos feministas y de mujeres han replanteado sus estrategias con el objetivo de aunar en una sola campaña todas las luchas dispares: contra el racismo; por los derechos de los migrantes; por la protección de los derechos sexuales y reproductivos; por el acceso a los servicios sanitarios, por los derechos del colectivo LGBTQI; por una vida digna y libre de violencia; y por un futuro diverso, intercultural y feminista. Esta visión haría posible un proyecto intersectorial que, sin fragmentar, concienciara sobre las violaciones de los derechos humanos de las mujeres y las niñas, mostrando a los gobiernos que la sociedad civil mundial no tolerará la violencia y está dispuesta a defender la igualdad y la no discriminación.

La necesidad de reconocer toda la magnitud de la violencia de género (VG) es una reivindicación clave del movimiento feminista español desde hace tiempo. Durante el “Paro Internacional de Mujeres” (PIM) que tuvo lugar el 8 de marzo de 2017 en varias ciudades españolas, cientos de mujeres, plataformas [1] y diversas organizaciones feministas españolas reclamaron que el Estado cumpla con su obligación de proteger contra los “viejos y nuevos” tipos de VG [2].

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Preguntas de la entrevista sobre la violencia de género pdf

La violencia de género (VG), especialmente la violencia contra las mujeres, es una pandemia mundial. La violencia contra las mujeres (VG) entre las edades de 15-44 años, causa más morbilidad y mortalidad que la malaria, los accidentes de tráfico y el cáncer juntos (1). Se calcula que una de cada tres mujeres sufrirá violencia sexual a lo largo de su vida (2). La violencia contra la mujer se da en todos los países, comunidades y culturas, independientemente de la raza, el estatus o la riqueza; sin embargo, es más frecuente en los países de ingresos bajos y medios debido a las desigualdades existentes (3). Un informe reveló estadísticas de violencia contra la mujer tan altas como el 60% en la República Democrática del Congo y el 65% en Sudán del Sur (4), el doble de la media mundial. Otra encuesta realizada en Bangladesh señala que el 61% de los hombres está muy de acuerdo con la afirmación “hay veces que una mujer merece ser golpeada” (5). Estas disparidades de género también limitan el acceso de las mujeres a la atención sanitaria. Un estudio realizado en Somalia estima que sólo el 10% de las mujeres víctimas de violación buscan atención médica (6). También siguen siendo escasos los servicios sanitarios eficaces tras la violencia de género, especialmente los centros de salud mental.